No se molesten en leer esto si no quieren pero necesitaba dejarlo escrito
Hoy fue un día extraño.
3 y media de la tarde. Tomé el metro en la estación Las Américas y me puse a leer “Mala onda” de Alberto Fuguet. Entretenido, un poco mareado iba hasta que llegué a estación Quilpué donde me encontré con el Tomás. El guatón que juega rugby. Nos fuimos hablando de la vida, entretenido, me río caleta con ese hueón hasta que llegamos a estación Portales donde se bajó. El viaje después no trajo ninguna novedad hasta que llegué a la última estación: Puerto. En la salida me encontré a la Tanya (Si, un día de encontrarme gente, simpático). Agradables conversaciones, hace bastante que no la veía y la echaba de menos. Se iba a juntar con unos amigos a caminar por Valparaíso pero al parecer llegó muy temprano.
Me acompañó a buscar las entradas al Cousiño del Duoc y como no sabía como llegar, llamé a la Marta. “Hacia dónde estás mirando?”. “A una muralla” respondí. La tanya se rió, dijo que era típica respuesta de Diego. Me dió las indicaciones y llegué. Lamentable, no quedaban entradas. Desde ese momento (ni idea porqué) mi cabeza viajó lejos. La tanya se encontró con el Pablo Guzmán y otros amigos mas. Los saludé, buena onda y chao.
Decidido a volver a mi casa para no se, leer otro poco, tomé el metro en Bellavista que me quedaba mas cerca y me puse a leer. No se en que momento terminé en la estación Viña del Mar. Afuera. Sentado leyendo.
“¿Qué mierda hago acá?” Me pregunté. Y de verdad no tengo idea como chucha llegué a Viña del mar ni porqué me molesté en bajarme del metro. Pensé en ir a leer a la plaza pero me decidí por pasearme por la feria artesanal que se pone en la Quinta Vergara todos los años. “La misma hueá de siempre” pensé. Nunca me ha gustado pero fui igual.
Para mi impresión estuvo entretenido. En el camino un hombre tocaba guitarra, no se que pero era linda la canción. Le dejé trescientos pesos y me fui a la feria. Entré a un museo de Artes y vi un par de obras, escuché a unos estudiantes hablar de pinturas, piola.
En la feria misma casi me compro un Djembe mediano. Andaba con plata pero no era mía, era de mi mamá así que decidí no hacerlo. Casi compro unos aros de fieltro para regalárselos a alguien. Pero no lo hice, en vez de eso compré fieltro, aguja para fieltro y decidí que yo le haría unos aros de fieltro a esa alguien. Espero que le gusten.
Vi unos trucos de magia. A luca el mazo de cartas con manual de instrucciones. ¿Por qué no?. Los compré.
Salí de la feria y había un esqueleto bailando y cantando al ritmo de Elvis. Según los niños escépticos, era una marioneta. Yo quise creerle al titeretero y me quedé con la idea de que vi a un esqueleto bailar. No tenía ritmo pero cantaba bien.
Volví a la plaza de Viña y me senté a leer otro rato. En el transcurso del día leí unas 60 páginas. Hasta ahora va bien el libro pero muy monótono. Es de la dictadura y aún no se muere nadie, meh. Mandé unos cuantos mensajes, me reí leyendo las respuestas. Compré comida para peces para usarlo de excusa cuando me preguntaran porque me había demorado tanto. Tengo comida de sobra.
Se me hicieron las 9 de la noche y me devolví a la casa.
Aún no se que tiene de especial este día, pero lo fue. Vagué solo, me reí, compré cosas, como cualquier otro día pero sin embargo fue distinto. Hasta “pintoresco”.
Currrrrrrrrrrrrrrrrrioso.
que tierno encontrar esta hueá <3







